La Institución Educativa requiere estudiantes respetuosos, tolerantes, alegres, amantes de la familia, la escuela, su región y la patria, capaces de enfrentar con responsabilidad y acierto los compromisos que representan la realidad personal, familiar y social en la que les corresponda vivir; con una elevada autoestima que se refleje en el desarrollo de sus valores humanos y otras actitudes que los lleven a actuar con racionalidad, justicia y honradez, preparados científica y tecnológicamente para el óptimo desempeño académico y laboral.